Organización no gubernamental sin fines de lucro

Juntas caminamos ,la organización surge de muchas inquietudes manifestadas por las trabajadoras de casa particular durante 12 años.
Así es como ELEGIMOS la “PALABRA generadora de realidad, creadora y movilizadora de cambios en los campos culturales.

Promover el desarrollo integral humano-espiritual de las trabajadoras de casa particular. Favorecer además la generación de un sistema laboral más justo que les permita una conciliación entre su vida familiar, laboral y social más humana y equilibrada.

NUESTRA TAREA SE DESARROLLA EN LAS AREAS DE PREVENCIÓN Y PROMOCION INTEGRAL


Señora de la alta sociedad de Madrid casada con Don Manuel de Riega caballro de la Real Orden de Carlos III y secretario Honorario de SM con ejercicio de Decretos, todo esto le permitia relacionarse con personas influyentes, cosa que supo aprovechar para fines benéficos y obras de caridad.
Sus iniciativas las apoya su hermano don Manuel María Vicuña que vivía dedicado a ayudar a los pobres.

Es el día 8 de diciembre de 1853 a pocos meses de la proclamación del dogma de la Inmaculada Doña María Eulalia va a Misa temprano, al templo San Andrés para ofrecer el día a la Virgen  , pide luz para  llevar adelante su  deseo de ayudar a las muchachas .  Siente  en su corazón  QUE HA LLEGADO LA HORA.
Cuando regresa a su casa, ve un cartel  que dice “Se alquila  este piso”. Sin dudar sabe que allí comenzará su tarea. Agiliza los trámites para alquilar dicho piso. Instala tres camas contrata una señora para que cuide de las muchachas que salen convalecientes  del hospital .
Le pone como nombre  “LA CASITA”

A  las  jóvenes muchachas  empleadas de hogar, trabajadoras de casa particular dedica su  vida y sus trabajos.

“Os consagraré yo todos mis desvelos para Dios sólo y por su amor para vosotras será todo cuanto soy y todo cuanto tengo”

La “Casita” era un lugar de encuentro y acogida para las trabajadoras de casa partícula